El empresario Manuel Estrella llamó a transformar el modelo productivo de República Dominicana mediante la incorporación de nuevas tecnologías, el desarrollo de marcas propias y una mayor participación en las cadenas de valor internacionales, al advertir que la inversión y la generación de empleos, por sí solas, resultan insuficientes para garantizar el crecimiento económico a largo plazo.
Durante su ponencia «Desarrollo Económico Dominicano», presentada en el almuerzo-conferencia organizado por la Cámara de Comercio e Inversión Dominico-Mexicana, Estrella sostuvo que el país necesita avanzar hacia actividades industriales más sofisticadas, fortalecer la formación técnica y aprovechar las oportunidades que ofrecen sectores emergentes como la manufactura avanzada y los semiconductores.
«Para tú crecer basta con que tú inviertas cuando tú estás arrancando. Después tienes que invertir con innovación y con tecnología para mantenerte», expresó el empresario, quien destacó que la transformación productiva también exige mejorar la calidad del empleo, ampliar la investigación y el desarrollo e integrar proveedores nacionales a los procesos industriales.
El desafío de producir mayor valor agregado
Estrella utilizó como ejemplo la experiencia de la industria textil dominicana, particularmente en Santiago, donde las zonas francas impulsaron la creación de miles de empleos mediante la fabricación de prendas destinadas a marcas internacionales. Explicó que las empresas comenzaron realizando operaciones sencillas de costura y posteriormente avanzaron hasta entregar productos completamente terminados, aunque buena parte del valor comercial continuó concentrada en el diseño, las marcas y la distribución controlados desde el exterior.
El empresario recordó que algunos fabricantes dominicanos recibían alrededor de dos dólares por un pantalón que posteriormente podía venderse en tiendas internacionales por cien dólares o más, dependiendo de la marca. A su juicio, aquella experiencia dejó una lección sobre la importancia de desarrollar identidad comercial, capacidad tecnológica y cadenas de suministro propias. Señaló que situaciones semejantes se han presentado en actividades como la fabricación de calzado y otros productos de exportación.
Semiconductores y manufactura avanzada
Como parte de las oportunidades de diversificación industrial, Estrella defendió la incorporación de República Dominicana a la cadena mundial de semiconductores, inicialmente mediante actividades de ensamblaje, pruebas y empaquetado, conocidas como ATP por sus siglas en inglés. Explicó que estas operaciones permitirían comenzar a desarrollar capacidades industriales especializadas y avanzar progresivamente hacia procesos de mayor complejidad tecnológica.
El empresario recordó que recientemente acompañó al ministro Eduardo Sanz Lovatón en encuentros relacionados con la industria de semiconductores en Estados Unidos, donde exploraron las posibilidades de atraer inversiones vinculadas con estas actividades. Consideró que el país debe aprovechar su experiencia en zonas francas para desarrollar una nueva generación de manufactura, apoyada en educación técnica, ingeniería e innovación.
Innovación para sostener el crecimiento económico
Estrella también presentó la experiencia de su grupo empresarial en la industria cementera, donde explicó que han incorporado tecnologías para aprovechar calor residual, combustibles alternativos, energía solar y otros recursos con el propósito de mejorar la eficiencia productiva. Indicó que estas inversiones han permitido fortalecer su capacidad competitiva y participar en mercados internacionales.
Finalmente, el empresario vinculó la modernización industrial con los objetivos de Meta 2036, iniciativa que procura duplicar el tamaño de la economía dominicana durante la próxima década. Advirtió que países como México, Brasil y Chile han enfrentado dificultades para sostener períodos prolongados de crecimiento y consideró que República Dominicana debe aprender de esas experiencias. Para Estrella, el próximo salto económico dependerá de la capacidad de las empresas para producir bienes de mayor valor, desarrollar tecnología y aprovechar nuevas oportunidades de exportación.
